Fracaso-éxito: Un maniqueísmo estéril y las reglas operativas para cualquier competencia. (E-F, parte 2)
“Regla uno, no se busca el premio, no se piensa en ganar dinero. Se piensa en una misión y en una tarea a realizar.”Hay que fijar la cabeza en el proceso, atarla a los deberes contraídos, los resultados no deben tener ninguna cabida en nuestro mapa mental. Ya vendrán luego, los leeremos con cuidado y atención, y extraeremos consecuencia.
“Regla dos, no persigas al número uno, te persigues a ti mismo. Si vas detrás de alguien que se cae, cuando se caiga tu le seguirás inmediatamente”. Los grandes campeones solo compiten consigo mismos, ellos son el único adversario que merece la pena. Las comparaciones son odiosas desde muchos puntos de vista, y, en aspectos de aprendizaje y mejora castrantes y nocivos. Los demás son solo una referencia externa, un estímulo despertador. La lucha es interior y personal, y solo vale ganar. Si afuera se pierde con el detonante exterior en forma de competición, se facilita y agradece al contrincante el acicate mostrado.
“Regla tres, nunca compitas para no perder.” Los que juegan a no perder –una empresa rival, un equipo acomplejado, un jugador apocado, una persona encogida y conservadora-, ya han perdido, son mediocres que apuestan por estrategias defensivas, por plagios intolerables, por fotocopias retrasadas, y en serie que expulsan el talento y el aprendizaje de su horizonte visual. Randy Snow cumple casi a rajatabla las 3 reglas referidas arriba. Con ese marco jurídico y formal, como letra impresa que delimita el terreno de juego, y con el humor como espíritu que inspira la oportunidad y articulado de la norma, se atreve a formular como objetivo, algo que queda en su área de gobierno. “Para mí el verdadero éxito, es algo intrapersonal, no sé si se llama felicidad, pero si no lo es, se parece mucho. Es paz, equilibrio, un fluir armónico y vivaz”.
Llevo recorriendo este novedoso club deportivo-escuela o escuela-club, no sé que va adelante y que va detrás, he visto varias disciplinas deportivas, algunas colectivas, otras individuales y todos los deportistas entregados a ellas, curtidos triunfadores, me acaban hablando de la felicidad.
Texto recopilado de: “Desde la adversidad”. Santiago Álvarez. Prentice Hall, 2004, España.
Adaptación: Jorge Edgar Mora Reyes. 2010.
El Lic. Jorge Edgar Mora Reyes es investigador social y educativo en instituciones privadas, es asesor familiar y coach de liderazgo en la iniciativa privada e instituciones gubernamentales.
Ha sido colaborador en diversos medios de información y ha escrito en revistas de nivel estatal.
Es colaborador de la Sociedad Civil Promoción humana y familiar.
Ha sido colaborador en diversos medios de información y ha escrito en revistas de nivel estatal.
Es colaborador de la Sociedad Civil Promoción humana y familiar.
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